¿Ruedas Tubeless? Por qué deberías considerarlas
En el emocionante mundo del ciclismo, la tecnología avanza a pasos agigantados. Cada año surgen innovaciones que buscan mejorar nuestro rendimiento, seguridad y, sobre todo, nuestra experiencia sobre la bici. Una de las tendencias que ha ganado más terreno y que ya no es una novedad, sino casi un estándar, son las ruedas tubeless.
Pero, ¿qué significa realmente "tubeless" y por qué tantos ciclistas, desde profesionales hasta aficionados, están haciendo el cambio? Hoy, en el blog de La Grupetta, desgranamos todo lo que necesitas saber sobre este sistema.
¿Qué es el sistema Tubeless? La ausencia que marca la diferencia
La palabra "tubeless" significa literalmente "sin cámara". Y ahí reside la clave. A diferencia de las configuraciones tradicionales, donde una cámara de aire se intercala entre la cubierta y la llanta, en un sistema tubeless la cubierta forma un sellado hermético directamente con la llanta, sin necesidad de cámara.
Para lograr esto, se utilizan cubiertas y llantas específicas (o convertibles) y un líquido sellador que se introduce dentro de la cubierta.
Las Ventajas Innegables de las Ruedas Tubeless
Pasarse al tubeless no es solo una moda; ofrece beneficios tangibles que pueden transformar tu forma de rodar:
- Protección Superior contra Pinchazos: Este es, quizás, el beneficio más aclamado. El líquido sellador en el interior de la cubierta actúa de forma proactiva, sellando pequeños agujeros casi instantáneamente. Es decir, ¡muchos de esos molestos pinchazos que te obligarían a parar, simplemente ni los notarás! Adiós a las paradas inesperadas en medio de la ruta.
- Menor Resistencia a la Rodadura: Al eliminar la fricción entre la cubierta y la cámara (que se conoce como "fricción parásita"), el sistema tubeless permite que la rueda ruede de forma más eficiente. Esto se traduce en más velocidad con el mismo esfuerzo, o en un ahorro de energía considerable en largas distancias.
- Mayor Agarre y Comodidad: Una de las grandes ventajas del tubeless es que permite rodar con presiones de inflado más bajas sin riesgo de "pinchazos por pellizco" (snakebite), que ocurren cuando la cámara se pellizca contra la llanta. Al bajar la presión, la cubierta se adapta mejor al terreno, ofreciendo:
- Mayor tracción: Especialmente valioso en terrenos técnicos, sueltos o mojados.
- Mayor comodidad: La cubierta absorbe mejor las irregularidades del camino, reduciendo las vibraciones y la fatiga.
- Menor Peso Rotacional: Aunque el líquido sellador añade un poco de peso, en muchos casos, el peso total del conjunto cubierta-llanta-sellador es menor que el de una cubierta con cámara, especialmente en cubiertas de alta gama. Un menor peso rotacional significa una aceleración más rápida y una bicicleta más ágil.
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